1 de mayo de 2019

Texto del Evangelio (Mt 13,54-58): El hijo del carpintero

En aquel tiempo, viniendo Jesús a su patria, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que decían maravillados: «¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto?». Y se escandalizaban a causa de Él. Mas Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio». Y no hizo allí muchos milagros, a causa de su falta de fe.

REFLEXIÓN

Lo que la gente conocía de Jesús es que era el hijo del carpintero, un joven que trabajaba con su padre, que viví la vida normal y corriente de todo el pueblo, que no se distinguía en nada, de cualquier joven de su pueblo. Y la gente se extrañaba de oírlo hablar, porque no había tenido nunca estudios, y posiblemente no había salido del pueblo, a no ser para celebrar la Pascua en Jerusalén.  La gente lo consideraba como uno más, de ahí su sorpresa al oírlo hablar. Jesús, con su vida se acercó mucho a la gente. Con eso nos dice que tenemos que acercarnos, lo más posible, al pueblo sencillo, a los trabajadores, a la gente que está muy lejos de la Iglesia. Si queremos llevar el Evangelio al pueblo tendremos que estar a nivel de todos y vivir su vida.

 

EL TRABAJO

En el trabajo nos desarrollamos como personas, ofrecemos servicios a los demás, sacamos lo que llevamos dentro… Dejar sin trabajo es algo así como paralizar, o bloquear a una persona… Ofrecer un trabajo que no da para vivir, o que es de muchas horas y en malas condiciones, es destruir a las personas y a las familias, crea problemas para convivir y tener hijos. Cuando no es un trabajo decente, impide vivir con dignidad…También el trabajo nos puede obsesionar y esclavizar, cuando nos refugiamos en él y nos olvidamos de otras cosas importantes de la vida.

Buen día mundial de los trabajadores…

 

ELTREBALL
En el treball ens desenvolupem com a persones, oferim serveis als altres, traiem el que portem dins… Deixar sense treball és alguna cosa així com paralitzar, o bloquejar a una persona… Oferir un treball que no dóna per a viure, o que és de moltes hores i en males condicions, és destruir a les persones i a les famílies, crea problemes per a conviure i tindre fills. Quan no és un treball decent, impedeix viure amb dignitat…També el treball ens pot obsessionar i esclavitzar, quan ens refugiem en ell i ens oblidem d’altres coses importants de la vida…

Bon día mundial dels treballadors

 

 

¿TIENE SENTIDO LA CELEBRACIÓN DEL 1º DE MAYO?

En 1868, el presidente Andrew Johnson promulgó la llamada ley Ingersoll,2​ estableciendo la jornada de ocho horas. Al poco tiempo, diecinueve estados sancionaron leyes con jornadas máximas de ocho y diez horas, aunque siempre con cláusulas que permitían aumentarlas a entre 14 y 18 horas. Aun así, debido a la falta de cumplimiento de la ley Ingersoll, las organizaciones laborales y sindicales de EE. UU. se movilizaron. La prensa generalista de Estados Unidos, reaccionaria y alineándose con las tesis empresariales, calificaba el movimiento como «indignante e irrespetuoso», «delirio de lunáticos poco patriotas», y manifestó que era «lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo».3

El 1 de mayo de 1886, 200 000 trabajadores iniciaron la huelga mientras que otros 200 000 obtenían esa conquista con la simple amenaza de paro.

En Chicago, donde las condiciones de los trabajadores eran mucho peores que en otras ciudades del país, las movilizaciones siguieron los días 2 y 3 de mayo. La única fábrica que trabajaba era la fábrica de maquinaria agrícola McCormick que estaba en huelga desde el 16 de febrero porque querían descontar a los obreros una cantidad de sus salarios para la construcción de una iglesia. La producción se mantenía a base de esquiroles (se llama esquiroles a los trabajadores que siguen trabajando aunque sus compañeros están en huelga). El día 2, la policía había disuelto violentamente una manifestación de más de 50 000 personas y el día 3 se celebraba una concentración en frente de sus puertas; cuando estaba en la tribuna el anarquista August Spies, sonó la sirena de salida de un turno de rompehuelgas. Los concentrados se lanzaron sobre los scabs (amarillos) comenzando una pelea campal. Una compañía de policías, sin aviso alguno, procedió a disparar a quemarropa sobre la gente produciendo 6 muertos y varias decenas de heridos.

El 21 de junio de 1886, se inició la causa contra 31 responsables, que luego quedaron en ocho. Las irregularidades en el juicio fueron muchas, violándose todas las normas procesales en su forma y fondo, tanto que ha llegado a ser calificado de juicio farsa. Los juzgados fueron declarados culpables. Tres de ellos fueron condenados a prisión y cinco a muerte, los cuales serían ejecutados en la horca. El detalle de las condenas es el siguiente:

Prisión

Samuel Fieldeninglés, 39 años, pastor metodista y obrero textil, condenado a cadena perpetua.

Oscar Neebe, estadounidense, 36 años, vendedor, condenado a 15 años de trabajos forzados.

Michael Schwabalemán, 33 años, tipógrafo, condenado a cadena perpetua.

A muerte

George Engel, alemán, 50 años, tipógrafo.

Adolf Fischer, alemán, 30 años, periodista.

Albert Parsons, estadounidense, 39 años, periodista, esposo de la mexicana Lucy González Parsons aunque se probó que no estuvo presente en el lugar, se entregó para estar con sus compañeros y fue juzgado igualmente.

August Vincent Theodore Spies, alemán, 31 años, periodista.

Louis Lingg, alemán, 22 años, carpintero para no ser ejecutado se suicidó en su propia celda.

Las condenas fueron ejecutadas el 11 de noviembre de 1887. José Martí, que en ese tiempo estaba trabajando como corresponsal en Chicago para el periódico argentino La Nación.

A estas personas que fueron condenadas a prisión y a muerte se les llama LOS MÁRTIRES DE CHICAGO.  Con su muerte empezó el comenzó la celebración de 1º de mayo.

 

Cuando las personas sufren, son humilladas, explotadas, se les niegan todos sus derechos, son tratadas como si no fueran personas, y se rebelan contra esa situación de injusticia que está en contra de lo que DIOS QUIERE, ¿quién las mueve? ¿El egoísmo, el espíritu del mal , o el ESPÍRITU SANTO, aunque ellas no lo sepan? ¿Por qué luchan, por el dinero o por su dignidad y por el PLAN DE DIOS?

A veces, los trabajadores, luchan y se rebelan de forma violenta, y mucha gente dice que son unos salvajes? Pero ¿quién ha empleado, primero la violencia? ¿Quién ha provocado esa situación y ha dado lugar a esa violencia durante años y años y, a veces siglos?

Y se dice: Deberían hacerlo de forma pacífica, con diálogo, respeto y guardando las formas… Y es verdad…Pero ¿quién se ha acercado a estas personas, quién las ha formado para que vivan y actúen como personas, quién les acercado el Evangelio para ayudarles a descubrir que el mal hay que vencerlo a fuerza de bien?

Normalmente, en la Iglesia, a los trabajadores que luchan, con valentía, por su dignidad siempre se les ha llamado COMUNISTAS. Pocas personas de la Iglesia se han acercado a ellos para ofrecerles el Evangelio a la manera que ellos lo puedan comprender.

 

69 años después de lo ocurrido Chicago, en  el día 1 de Mayo del año 1955, el Papa Pío XII, instituyó la fiesta de San José Obrero. Una fiesta que ha de celebrarse desde el punto de partida del amor a Dios y de ahí pasar a la vigilancia por la responsabilidad de todos y de cada uno al amplísimo y complejo mundo de los trabajadores: desde el trabajador al empresario y y del empresario al trabajador, pasando por poner de relieve y bien manifiesta la dignidad del trabajo -don de Dios- y del trabajador -imagen de Dios-, los derechos a una vivienda digna, a formar familia, al salario justo para alimentarla y a la asistencia social para atenderla, al ocio y a practicar la religión que su conciencia le dicte; además, se recuerda la responsabilidad de los sindicatos para logro de mejoras sociales de los distintos grupos, habida cuenta de las exigencias del bien de toda la colectividad y de la humanidad entera, se aviva también la responsabilidad política del gobernante, según nos dicen los documentos de la Iglesia: Rerum novarum, Mater et magistra, Populorum progressio, Laborem exercens, Solicitudo rei socialis, entre otros documentos, para recordar la prioridad del hombre sobre el trabajo, el derecho a un puesto decente y animar a la revisión de comportamientos abusivos y atentatorios contra la dignidad humana… es su cometido para bien de toda la humanidad; y son principios aplicables al campo y a la industria, al comercio y a la universidad, a la labor manual y a la alta investigación científica, es decir, a todo el variadísimo campo donde se desarrolle la actividad humana.

¿TIENE SENTIDO PARTICIPAR EN UNA MANIFESTACIÓN EN DEFENSA DE LOS DERECHOS Y LA DIGNIDAD DE LOS TRABAJADORES, ADEMAS DE PARTICIPAR EN LA EUCARISTÍA Y CELEBRAR LA FIESTA DE SAN JOSÉ OBRERO? y EL RESPETO MÁS GRANDE A PERSONAS QUE NO VEN CLARO QUE TIENEN QUE PARTICIPAR, PERO ¿PUEDE SER UN ACTO DE ACERCAR LA FE CRISTIANA A LOS TRABAJADORES PARATICIPAR EN SUS REIVINDICACIONES Y SUS LUCHAS PACÍFICAS, DESDE NUESTRA FE?

 

 

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