2 de mayo de 2019

Mt 10,22-25a: Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Porque os aseguro que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre.
Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados!»

REFLEXIÓN

Hoy muchas veces los cristianos somos despreciados. Mucha genta ha abandonado las parroquias. Y hasta se ridiculizan muchos signos religiosos. Se nota que hay un ambiente contrario a la religión y a la Iglesia. En algunas ocasiones, nos quejamos de se nos mire así y se tenga esas posturas ante  la Iglesia. Quizá deberíamos preguntarnos por qué se tienen esas posturas tan contrarias a nosotros… ¿Expresamos nuestra fe en un lenguaje actual? ¿Hacemos nuestros los problemas de la gente? Los cristianos ¿damos la cara en la lucha por los derechos de las más débiles? Que nos persigan por ser auténticos y honrados como Jesús, no por estar desfasados y no trabajar por un mundo más justo.

 

LOS RADICALISMOS

Con el respeto más grande a todos, parece ser que, las ideologías, conservadoras o progresistas, cuando se extreman y se radicalizan, pueden destruir una nación como está ocurriendo actualmente en Venezuela y como ocurrió, hace ya tiempo, en Alemania y en algunos otros países. El evitar el radicalismo, no quiere decir que afrontemos los problemas con superficialidad, o cobardía, sino que queremos evitar que el remedio sea peor que la enfermedad,  y no hacer las cosas por la fuerza, sin respetar el ritmo de la vida. Sólo hay un radicalismos bueno: el del amor, pero ha de estar gobernado por la prudencia.

Buen día…

 

ELS  RADICALISMES
Amb el respecte mes gran a tots, sembla ser que les ideologies, conservadores o progressistes, quan s’extremen i es radicalitzen, poden destruir una nació com està ocorrent actualment a Veneçuela i com va ocórrer, fa ja temps, a Alemanya i en alguns altres països. L’evitar el radicalisme, no vol dir que afrontem els problemes amb superficialitat, o covardia, sinó que volem evitar que el remei siga pitjor que la malaltia, i no fer les coses per la força, sense respectar el ritme de la vida. Només hi ha un radicalismes bo: el de l’amor, però ha d’estar governat per la prudència.

Bon día…

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s