13 de julio de 2019

Mt 10,24-33: No tengáis miedo a los que matan el cuerpo.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: -Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto, que no llegue a descubrirse; nada hay escondido, que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo.

REFLEXIÓN

En este texto del Evangelio Jesús, después de decir que, si creemos de verdad en él, nos va a pasar lo mismo que la ha pasado e él, repite tres veces: “No tengáis miedo…” Jesús sufría como cualquier persona cuando le ofendían y cuando era perseguido por las autoridades y por los poderosos de aquel tiempo, pero no tenía miedo, experimentaba una confianza infinita en el Padre, y nos invita a nosotros a vivir con esa confianza, aunque todo esté contra de nosotros, como le ocurrió a él. Cuando por creer en él y hacer el bien a la humanidad, nos persiguen, hemos de estar orgullosos, no amargados, ni resentidos, ni hacer lo mismo que hacen con nosotros, dándonos cuenta de que todo está es sus manos. Veamos si hemos cometido alguna falta, o si con nuestra forma de vivir hemos dado motivos.

 

DEFENDERNOS

Cuando alguien se mete con nosotros, nuestra primera reacción suele ser defendernos o atacar, o, en el mejor de los casos, no hacer ningún caso al que pensamos que nos molesta. Parece ser que la mejor actitud es escuchar y ver la parte de verdad que puede tener esa persona, y, con calma y serenidad, ver si podemos dialogar y entendernos, o esperar a que llegue la ocasión de aclarar cualquier problema.

Buen día…

DEFENSAR-NOS
Quan algú es fica amb nosaltres, la nostra primera reacció sol ser defensar-nos o atacar, o, en el millor dels casos, no fer cap cas al qual pensem que ens molesta. Sembla ser que la millor actitud és escoltar i veure la part de veritat que pot tindre aqueixa persona, i, amb calma i serenitat, veure si podem dialogar i entendre’ns, o esperar que arribe l’ocasió d’aclarir qualsevol problema.

 

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