16 de enero de 2020

Mc 1,40-45: La lepra se le quitó, y quedó limpio.

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: -«Si quieres, puedes limpiarme.» Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: -«Quiero: queda limpio.»
La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: -«No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés.» Pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes.

REFLEXIÓN

Nos tenemos que preguntar cómo nos cura hoy Dios de todas nuestras enfermedades. No nos sale al encuentro como hacía Jesús en su vida pública, en los pueblos de Galilea y de todo Israel. Hoy Dios nos ofrece a miles de médicos, enfermeras y demás trabajadores de la sanidad, con toda clase de medicamentos y aparatos técnicos, que nos curan de nuestras enfermedades, que nos cuidan  y que están a nuestro servicio en todo lo que necesitamos para conservar nuestra salud, o aliviarnos. Estamos muy agradecidos por nuestro sistema sanitario que, en justicia, cuida de todos. El problema está en que nosotros tenemos todo lo necesario y muchas naciones del planeta no tienen ni la mitad de lo que nosotros tenemos. Y,a veces, no tienen nada.

 

EL PLACER

Lo más absurdo e inhumano que hay es el placer y el bienestar egoísta, al margen de la vida y de la situación concreta de toda la toda la humanidad. Cuando nos olvidamos de los demás y nos desentendemos de sus sufrimientos, destruimos nuestra vida, algo así como cuando le cortamos al cuerpo uno de sus miembros. El miembro cortado muere y el cuerpo se queda disminuido y desnaturalizado. La pena es que, a veces, se nos educa para esa forma de vivir…

Buen día…

 

EL PLAER
El més absurd i inhumà que hi ha és el plaer i el benestar egoista, al marge de la vida i de la situació concreta de tota la tota la humanitat. Quan ens oblidem dels altres i ens desentenem dels seus sofriments, destruïm la nostra vida, alguna cosa així com quan li tallem al cos un dels seus membres. El membre tallat mor i el cos es queda disminuït i desnaturalitzat. La pena és que, de vegades, se’ns educa per a eixa manera de viure…
Bon dia…

 

 

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