6 de octubre de 2019

DOMINGO 27 DE TIEMPO ORDINARIO

Ha 1,2-3.2,2-4: El justo vivirá por su fe.

¿Hasta cuándo clamaré, Señor, sin que me escuches? ¿Te gritaré «Violencia», sin que me salves? ¿Por qué me haces ver desgracias, me muestras trabajos, violencias y catástrofes, surgen luchas, se alzan contiendas? El Señor me respondió así: Escribe la visión, grábala en tablillas, de modo que se lea de corrido. La visión espera su momento, se acerca su término y no fallará; si tarda, espera, porque ha de llegar sin retrasarse. El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe.

Sal 94,1-2.6-7.8-9: Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.»

2Tm 1,6-8.13-14: No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor.

Querido hermano: Aviva el fuego de la gracia de Dios que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No tengas miedo de dar la cara por nuestro Señor y por mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio según las fuerzas que Dios te dé. Ten delante la visión que yo te di con mis palabras sensatas, y vive con fe y amor cristiano. Guarda este tesoro con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.

Lc 17,5-10: ¡Si tuvierais fe..!

En aquel tiempo, los Apóstoles dijeron al Señor: -Auméntanos la fe. El Señor contestó: -Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: «Arráncate de raíz y plántate en el mar», y os obedecería. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor, cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: «En seguida, ven y ponte a la mesa?» ¿No le diréis: «Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo; y después comerás y beberás tú?» ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: «Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.»

 

Homilía

Hoy, como siempre, en el mundo se vive de impresiones, de cosas que llaman la atención. Cuando a las personas les gusta algo, se aficionan, se pegan a eso que les atrae, y llegan a adquirir grandes compromisos e invertir mucho dinero. Pero muchas cosas de las que se hacen, son por afición y por sobrevivir. Normalmente, en las cosas que se hacen, no se ve una opción y un compromiso fuerte que oriente y dé sentido a la vida. De lo que se trata de de “ir tirando”.

Las lecturas que hemos escuchado, nos hablan de la fe. En la primera lectura el profeta Habacuc, que existió unos 600 años antes del nacimiento de Jesús, al principio comienza quejándose de que Dios no le escucha, pero al final de la lectura afirma que el justo vive por la fe. La fe es lo que hace vivir al que elige una vida verdaderamente humana.

El salmo nos invita a reconocer a Dios, a entregarle nuestra vida y, de una manera especial, a escucharle y a  abrir a él nuestro corazón.

En la segunda lectura Pablo nos invita a avivar el fuego de nuestra fe, a dar testimonio de lo que creemos y transmitirlo, con nuestra vida y nuestras palabras a todas las personas que conocemos.

En el evangelio los discípulos comienzan pidiendo a Jesús que les aumente la fe; y Jesús les responde hablándoles de la fuerza y la importancia de la fe, que se ha de demostrar dedicando todas nuestras fuerzas, a reconocer y servir al que consideramos dueño de nuestra vida y de todo lo que existe. Y todo esto hacerlo, con la sencillez más grande, sin esperar nada a cambio.

La fe, si es fe de verdad, no simple afición, compromete toda nuestra vida. Es algo parecido a casarse y optar por formar una familia. No es lo mismo la fe que las prácticas religiosas. Una persona puede tener muchas prácticas religiosas porque le gustan, por sentirse bien, o porque, si no las hace, le falta algo, y , a veces por quedar bien, pero puede que no tenga fe, porque su vida no va por el camino que Dios quiere que vaya.

Es creyente aquella persona que tiene una gran confianza, está siempre abierta  a lo que Dios le dice y pone todo su empeño en practicar eso que Dios le pide, aunque tengo muchos fallos, porque en definitiva, no confía en que lo van a salvar sus obras, sino el amor y la bondad de Dios que lo ha creado, y lo ha sacrificado todo por él.

El creyente afronta todos los problemas, no desde sus fuerzas, ni desde sus ideas, sino desde la Palabra y confianza en Dios, dejándole que él lleve la iniciativa y que sea quien dirija la vida y la historia.

El creyente no se acerca a Dios para que le solucione sus problemas, sino para escucharle, entregarle la vida y colaborar con él, en la construcción del mundo que él quiere. Creemos en Dios para reconocer que él es el dueño de la vida y de la historia, para ver la vida como la ve él, situarnos ante la vida desde su Palabra y su voluntad, y comprometernos en hacer lo que él quiere, en la familia, la economía y la política y en todas las realidades de la vida.

Creemos en Dios para vivir unidos a él, comunicarnos con él, e ir aumentando nuestra unión con él.  Los cristianos creemos que a Dios, no sólo lo encontramos en la Iglesia, y en los otros actos religiosos, sino en las personas y en los grupos de personas, de tal manera que lo que hagamos con una persona lo hacemos con él.

¿Creo de verdad en Dios, o sólo acudo a él para que me solucione mis problemas?

¿Le escucho y trato de colaborar con él para construir el mundo que él quiere?

¿Encuentro a Dios en cada persona, sobre todo en las personas más necesitadas?

¿Agradezco a Dios todo lo que ha hecho y hace continuamente por mi?

¿Cultivo mi comunicación con él?

 

30 de septiembre de 2019: Hoy celebra la Iglesia la Fiesta de San Jerónimo, doctos de la Iglesia, una persona que trabajo mucho para poner la Biblia al alcance de la gente sencilla.

Lc 9,46-50: El más pequeño de vosotros es el más importante.

En aquel tiempo, los discípulos se pusieron a discutir quién era el más importante.
Jesús, adivinando lo que pensaban, cogió de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo:
-El que acoge a este niño en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, acoge al que me ha enviado. El más pequeño de vosotros es el más importante. Juan tomó la palabra y dijo:
-Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y, como no es de los nuestros, se lo hemos querido impedir. Jesús le respondió: -No se lo impidáis: el que no está contra vosotros, está a favor vuestro.

REFLEXIÓN

Los más grandes para Jesús, son los que no significan nada para el mundo, los más pequeños, los que no cuentan. Y nos deja claro que, para encontrarnos con él y el Padre, nos tenemos que encontrar y acoger a los que el mundo desprecia. Y algo muy importante para él es que, los que le seguimos, no tenemos que hacernos los dueños del Evangelio ni de la fe. Más allá de nosotros, incluso personas que dicen que no son creyentes, tienen el Espíritu de Dios.

 

LA VERDAD

A veces confundimos la verdad con las teorías que nos gustan o están de moda. Si recapacitamos vemos que la verdad es la realidad dura o agradable de la vida, y esto lo tienen claro y lo viven los que no tienen más que su trabajo, en el que tienen que comprometer toda su vida, o su falta de trabajo que les hace sufrir en propia carne la injusta organización de este mundo.

Buen día…

 

LA VERITAT
A vegades confonem la veritat amb les teories que ens agraden o estan de moda. Si recapacitem veiem que la veritat és la realitat dura o agradable de la vida, i això ho tenen clar i ho viuen els que no tenen més que el seu treball en el qual han de comprometre tota la seua vida, o la seua falta de treball que els fa patir en pròpia carn la injusta organització d’aquest món.
Bon dia…

 

 

 

Domingo, 29 de septiembre de 2019: Hoy celebra la Iglesia la Fiesta de los Santos ángeles Miguel, Rafael y Gabriel.

Lc 16,19-31: Recibiste bienes y Lázaro males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: -Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico, pero nadie se lo daba. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas. Sucedió que se murió el mendigo y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Se murió también el rico y lo enterraron. Y estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán y a Lázaro en su seno, y gritó: -Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas. Pero Abrahán le contestó: -Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida y Lázaro a su vez males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces. Y además entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros. El rico insistió: -Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento. Abrahán le dice: -Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen. El rico contestó: -No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán. Abrahán le dijo: -Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.

REFLEXIÓN

De la historia que nos cuenta Jesús, tenemos que ver lo que significa. El pobre tenía su nombre: Lázaro, aunque era pobre, conservaba su dignidad. El rico no tenía nombre, sólo tenía riqueza y bienestar. La persona que está atrapada por la riqueza y la buena vida, pierde su nombre y su dignidad de persona, se vuelve ciego para ver la realidad, la vida y los sufrimientos de sus semejantes. Y nos deja muy claro, Jesús, que esa vida no tiene ningún futuro. Dios no se identifica con los egoístas que sólo piensan en ellos, aunque los quiere como hijos, sino con los pobres que carecen de todo como consecuencia del egoísmo de los poderosos. Hoy se celebra en todo el mundo la Jornada de los emigrantes y refugiados. Que lo que nos enseña Jesús, nos ayude a acoger a los que salen de sus países, porque no pueden vivir…

 

LA ORGANIZACIÓN

La economía, la política y todo lo que existe en el mundo tiene una organización, que da todo el poder a unas personas y hace que los demás estemos sometidos a ese poder. Si hay pobres y ricos no es por casualidad, sino por la organización del mundo. Y en muchas ocasiones, los que estamos sometidos, también contribuimos a esa organización…

Buen día…

 

L’ORGANITZACIÓ
L’economia, la política i tot el que existeix en el món té una organització, que dóna tot el poder a unes persones i fa que els altres estiguem sotmesos a aqueix poder. Si hi ha pobres i rics no és per casualitat, sinó per l’organització del món. I en moltes ocasions, els que estem sotmesos, també contribuïm a aqueixa organització…
Bon dia…

29 de noviembre de 2019

DOMINGO 26 DE TIEMPO ORDINARIO

Am 6,1a.4-7: Los disolutos encabezarán la cuerda de cautivos.

Esto dice el Señor todopoderoso: Ay de los que se fían de Sión, confían en el monte de Samaría. Os acostáis en lechos de marfil, tumbados sobre las camas, coméis los carneros del rebaño y las terneras del establo; canturreáis al son del arpa, inventáis, como David, instrumentos musicales, bebéis vinos generosos, os ungís con los mejores perfumes, y no os doléis de los desastres de José. Por eso irán al destierro, a la cabeza de los cautivos. Se acabó la orgía de los disolutos.

Sal 145,7.8-9a.9bc-10: Alaba, alma mía, al Señor.

Él mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos.


El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad.

1Tm 6,11-16: Guarda el mandamiento hasta la manifestación del Señor.

Hermano, siervo de Dios: Practica la justicia, la religión, la fe, el amor, la paciencia, la delicadeza. Combate el buen combate de la fe. Conquista la vida eterna a la que fuiste llamado, y de la que hiciste noble profesión ante muchos testigos. Y ahora, en presencia de Dios que da la vida al universo y de Cristo Jesús que dio testimonio ante Poncio Pilato: te insisto en que guardes el Mandamiento sin mancha ni reproche, hasta la venida de Nuestro Señor Jesucristo, que en tiempo oportuno mostrará el bienaventurado y único Soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores, el único poseedor de la inmortalidad, que habita en una luz inaccesible a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A él honor e imperio eterno. Amén.

Lc 16,19-31: Recibiste bienes y Lázaro males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: -Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico, pero nadie se lo daba. Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas. Sucedió que se murió el mendigo y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán. Se murió también el rico y lo enterraron. Y estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán y a Lázaro en su seno, y gritó: -Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas. Pero Abrahán le contestó: -Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida y Lázaro a su vez males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces. Y además entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros. El rico insistió: -Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento. Abrahán le dice: -Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen. El rico contestó: -No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán. Abrahán le dijo: -Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.

 

Homilía

Las lecturas de hoy, sobre todo la primera y el Evangelio, me han hecho pensar, en la vida de los millones (casi doce millones) de pobres que tenemos en España. La primera lectura, como acabamos de escuchar, habla de los que se pegan “la gran vida”, y se desentienden totalmente de los que sufren. Y el Evangelio, muy conocido para todos nosotros, nos habla de lo mismo: el rico que sólo vivía para celebrar grandes banquetes, y era incapaz de ver al pobre Lázaro que estaba en su misma puerta, cubierto de llagas y muerto de hambre, sin poder alimentarse, ni siquiera con las migajas que caían de la mesa del rico. El egoísmo había dejado ciego al rico. Sólo veía su deseo de pasarlo bien. Os confieso de corazón, que me he visto retratado en aquellos que se pegaban “la gran vida” en Israel, y, sobre todo ha sido el rico “comilón”, quien me ha hecho ver la distancia que hay entre mi vida y la vida de los pobres, a los que quiero de verdad, muchos millones, que tenemos aquí en España. ¡Qué vergüenza tan grande! ¡Y qué injusticia que yo viva tan bien y ellos vivan tan mal! Si ellos viven tan mal es porque yo y otras muchas personas vivimos tan bien. No están sufriendo por casualidad, porque sean menos inteligentes, o porque no hay más remedio. Nada de eso. La causa de su humillación es la injusticia en la distribución de los bienes, y mi comodidad de sentirme tan a gusto y tan bien, viviendo de esta manera. Pero el que me sienta muy cómodo, llevando la vida que llevo, no quiere decir que me sienta muy feliz. No puede haber felicidad en una vida cuando está invadida por el cáncer del egoísmo y la insolidaridad.

Y ¿cómo ve Dios todo esto? Está muy claro. Jesús, desde su nacimiento, escogió ser el más pobre de todos los pobres, vivió ganándose el pan como se lo ganan los pobres, si pueden trabajar. Y, cuando iba a anunciar la Gran Noticia del infinito amor de Dios a la humanidad, en las tentaciones, renunció a la riqueza, a la fama y al poder. Y ya hemos visto claro el mensaje de Jesús en la historia del gran rico: Dios no va a dejar las cosas como están, quiere cambiar radicalmente el orden de este mundo para dispersar a los soberbios de corazón, derribar del trono a los poderosos y enaltecer a los humildes,  a los hambrientos los colmarlos de bienes y a los ricos los despedirlos vacíos, como dijo María en su cántico. Esta será la suerte de todos los que “triunfan”, en este mundo, y será también la nuestra si no salimos de nuestro mundo de fantasía y de mentira, y si no nos acercamos al pobre Lázaro, a la humanidad sufriente, no para ofrecerle limosnas, sino justicia, para vivir la gran fiesta y felicidad del amor y de la solidaridad. Dios no quiere que los inmigrantes, los refugiados, los parados y las naciones pobres se queden fuera de la mesa de la vida y de la dignidad de todo ser humano. Y la solución depende de nosotros.

Precisamente hoy celebramos la Jornada Mundial del Inmigrante y el Refugiado. Hoy, a través de muchos mensajes llenos de odio y de mentira, se está cultivando el miedo a los inmigrantes y los pobres, en general. Los que creemos en Jesús, no sólo no tenemos miedo a los inmigrantes, sino que vemos en ellos la presencia del Señor y sabemos que todo lo que hagamos por ellos, por los pobres y por cualquier persona, lo hacemos por el mismo Jesús. Abramos nuestras puertas y nuestro corazón a todas las personas, especialmente a los más necesitados, para ayudarles a que ellos mismos sean los protagonistas de su vida.

¿Creo que es justa mi vida, cuando se diferencia tanto de la vida de los que no tienen nada?

¿Cómo puedo emprender el camino para acercarme a “Lázaro”, y compartir la vida con él?

¿Dónde está para mí la felicidad, en el tener y  disfrutar, en tener la vida asegurada, o la solidaridad y en el amor, aunque carezca de muchas cosas y llegue a sufrir con los pobres?

 

Sábado, 28 de septiembre de 2019: Hoy la Iglesia celebra la Fiesta de San Lorenzo Ruiz y compañeros mártires y San Wenceslao mártir

Lc 9,43b-45: Al Hijo del Hombre lo van a entregar. Les daba miedo preguntarle sobre el asunto.

En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos:
-Meteos bien esto en la cabeza: al Hijo del Hombre lo van a entregar en manos de los hombres. Pero ellos no entendían este lenguaje; les resultaba tan oscuro, que no captaban el sentido. Y les daba miedo preguntarle sobre el asunto.

REFLEXIÓN

Es difícil comprender que amar de verdad es darlo todo, incluso la vida. El compromiso total y el sufrimiento, dan miedo. Por eso se prefiere hablar de teorías y cosas bonitas y no tocar estos temas. Y si se tocan se evita concretar y aterrizar en cosas que nos pueden comprometer. Esto es lo que le ocurría a Jesús con sus amigos, y lo que nos curre hoy en día a nosotros. Si creemos en Jesús tenemos que saber bien dónde nos metemos.

 

 

EVITAR

Eso de conservar la naturaleza y evitar el cambio climático, además de manifestarnos por las calles y difundir mensajes por las redes, supone un sacrificio muy grande para todos, renunciar a muchas cosas y optar por una vida sencilla. Veamos si estamos dispuestos a comprometernos…

Buen día…

 

EVITAR
Això de conservar la naturalesa i evitar el canvi climàtic, a més de manifestar-nos pels carrers i difondre missatges per les xarxes, suposa un sacrifici molt gran per a tots, renunciar a moltes coses i optar per una vida senzilla. Vegem si estem disposats a comprometre’ns…
Bon dia…

 

Jueves, 26 de septiembre de 2019: Hoy celebra la Iglesia la Fiesta de los Santos Cosme y Damián, Mártires

Lc 9,7-9: A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?.

En aquel tiempo, el virrey Herodes se enteró de lo que pasaba y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado, otros que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. Herodes se decía: -A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas? Y tenía ganas de ver a Jesús.

REFLEXIÓN

La mayoría de la gente no aceptaba la realidad de la persona de Jesús, no tenía el coraje de encontrarse de verdad con él. Pensaban que era un personaje antiguo que había vuelto a la vida. Prefería vivir de más de  imaginaciones que encontrarse con la realidad y ver lo qué él les pedía. Hoy en día, muchos, cristianos y no cristianos, prefieren encontrase con personas del pasado, con sus imaginaciones, antes que encontrarse con la persona de Jesús en los que sufren, en los problemas de la sociedad y en ellos mismos… Todo lo más tienen alguna curiosidad por Jesús, como la tenía Herodes.

 

EVASIONES

Es mucho más cómodo encontrarnos con nuestras imaginaciones y fantasías,  que encontrarnos con la realidad de la vida y de las personas que tenemos a nuestro lado. Tenemos tendencia a evadirnos huyendo de la realidad…

Buen día…

 

EVASIONS
És molt més còmode trobar-nos amb les nostres imaginacions i fantasies, que trobar-nos amb la realitat de la vida i de les persones que tenim al nostre costat. Tenim tendència a evadir-nos fugint de la realitat…
Bon dia…

 

Viernes, 27 de septiembre de 2019: Hoy celebra la Iglesia la Fiesta de San Vicente de Paúl, una persona muy comprometida con los pobres y los enfermos.

Lc 9,18-22: Tú eres el Mesías de Dios. El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho.

Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó:
-¿Quién dice la gente que soy yo? Ellos contestaron: -Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. El les preguntó: -Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Pedro tomó la palabra y dijo: -El Mesías de Dios.
El les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y añadió: -El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar al tercer día.

REFLEXIÓN

Si Jesús nos preguntara a muchos de nosotros quién soy yo para ti, posiblemente le responderíamos: Una persona que me ayuda, que me saca de apuros, que cuando estoy perdido, sé que puedo recurrir a ella. Esto es lo que muchos contestan cuando se les pregunta si creen en Dios, dicen que sí que creen porque recurren a él en los momentos de apuro y de necesidad. Además de todo eso, la fe en Jesús, requiere que nos planteemos lo que nosotros podemos hacer por él, cómo podemos colaborar con él en la construcción de su Reino y cómo podemos ayudarle cuando vemos que sufre en las personas necesitadas.

 

LO QUE SE VE

Hoy se cultiva mucho lo que se ve, la imagen, las apariencias… Hay un afán muy grande por aparecer, impresionar, causar un buen efecto… No tanto se mira la autenticidad, lo que se es por dentro aunque no se vea ni aparezca por ningún sitio. La preocupación por la imagen nos puede vaciar de contenido…

Buen día…

 

EL QUE ES VEU
Hui es cultiva molt el que es veu, la imatge, les aparences… Hi ha un afany molt gran per aparéixer, impressionar, causar un bon efecte… No tant es mira l’autenticitat, el que  s’és per dins encara que no es veja ni aparega per cap lloc. La preocupació per la imatge ens pot buidar de contingut…
Bon dia…